Jose María Pérez de Cossío "El Adelantado de Segovia" | 27 de abril de 2007
"... Todas las tardes, Don Teotico, a primera hora, después de calentar sus neuronas con una partida de dominó en el Club Sirenas, en las que a más de uno le regulaba la digestión ahorcándole el seis doble, se pasaba por la pastelería y se aprovisionaba de unos croissant con los que atravesaba la calle del Marques del Arco sin que el frío ni el calor, que en esa calle adquiere valores máximos, le afectasen ni un ápice. Buena gente era este Don Teotico que llegó a tener alumnos brillantísimos.
Uno de estos alumnos se llamaba y se llama José Luis Salcedo. El mismo que, en su día, planteó la posibilidad de que Segovia, perforada en sus entrañas por un túnel, se quitase de en medio el caos que la proliferación de coches ya comenzaba a atenazarla. Yo creo que Don Teotico, demostrando la confianza que en sus alumnos tenía, fue cuando se decidió, con una edad provecta, a sacarse el carné.
La idea era y es espléndida. Todo el zipijostio que el tráfico rodado genera en horas punta y menos punta, quedaría resuelto con solo perforar el casco urbano por Santi Espíritu y continuar socavando la caliza hasta la Cueva de Santo Domingo. Pero... Ni el Espíritu Santo se posó sobre la cabeza de Arias Salgado, ministro a la sazón, que ya debía de tener en mente el cómo colocar las estanterías de Carrefour, ni Santo Domingo, pensando en matricularse en la Universidad, estaba para milagros.
La idea del túnel se le debió de ocurrir a José Luis Salcedo viendo la sección de alguno de los croissants con los que D. Teotico se merendaba. Y la decisión de no hacerlo se traspapeló en esa desidia que los políticos ejercitan cuando el coche oficial puede navegar por trayectos alternativos y los votos caen siguiendo las leyes de la gravitación universal.
Ahora me llega el libro de José Luis Salcedo detallando su proyecto, y con él, toda una serie de recuerdos que, atravesando el túnel del tiempo, me hacen constatar que sigo siendo una incógnita sin despejar... ¡Pero en medio de otras incógnitas que, el día que se despejen, a más de uno, el seis doble se le va a quedar entre el forro de sus desilusiones!"